El arrepentimiento que te produce la conciencia es tan poderoso que te llama a enmendar el error que acabas de cometer.
Estás sufriendo, sabes que está mal, que te estás destruyendo poco a poco, incluso sabes lo mal que se ve el futuro lleno de negros matices en tu historia a causa de esto.
Pero ahí sigues, de rodillas expulsando fuera de tu cuerpo todas esas malas vibraciones y sentimientos.
Después te sientes bien, mejor que nunca. Libre, sin ese peso, sin el malestar y la conciencia. Ya no hay arrepentimiento.
Pero tampoco hay victoria. ¿Qué has conseguido de todo eso?. Sabes que puede ser mucho más fuerte que esta enfermedad, solo tienes que tener fuerza y voluntad.
Pero a veces es demasiado difícil terminar con algo que comenzaste cuando te sentías ruin y vacía, odiada por el mundo, odiada por ti. No quieres ser así, lo cambiarías todo, hasta el color de tu pelo. ¿Por qué no cambiar también el contorno de tu cuerpo?, ¿Por qué no ser la chica que llama gorda a las demás?... Porque tu eres esa gorda, y eso es lo que quieres cambiar.
Necesitas ayuda. Lo pides a gritos, pero parece que nadie te escucha....


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